El agroturismo Torrent Fals toma el nombre de la finca al que pertenece, una zona vitivinícola situada en el municipio de Santa María. El edificio, una construcción que se remonta al siglo XVI, todavía conserva la huella árabe, el legado de los pobladores que vivieron en Mallorca antes de la reconquista del rey Jaime I, en 1229.

Una vez instalados en el hotel Torrenrt Fals, a tan sólo 15 minutos del aeropuerto de Palma de Mallorca y muy cerca del pueblo Santa María del Camí, rodeados de viñedos, la imponente Sierra de Tramuntana a nuestras espaldas, comenzaremos a vivir una fantástica experiencia.

El agroturismo Torrent Fals toma el nombre de la finca al que pertenece, una zona vitivinícola situada en el municipio de Santa María. El edificio, una construcción que se remonta al siglo XVI, todavía conserva la huella árabe, el legado de los pobladores que vivieron en Mallorca antes de la reconquista del rey Jaime I, en 1229.

Una vez instalados en el hotel Torrenrt Fals, a tan sólo 15 minutos del aeropuerto de Palma de Mallorca y muy cerca del pueblo Santa María del Camí, rodeados de viñedos, la imponente Sierra de Tramuntana a nuestras espaldas, comenzaremos a vivir una fantástica experiencia

Información de Interés

Palma Ciudad - 15 min.

Playas - 20 min.

Sta. María del Camí - 5 min.

Aeropuerto - 20Min.

Rutas Ciclístas - 1 min.

Golfs - 15 min.

Ruta del VINO - 15 min.

FINCA – HOTEL

Ubicación

El hotel está tan sólo 15 minutos del aeropuerto de Palma de Mallorca y muy cerca del pueblo de Santa María del Camí, rodeados de viñedos, y la imponente Serra de Tramuntana a nuestras espaldas.

Alojamiento

El hotel rural Torrent Fals cuenta con habitaciones dobles o junior suites, pero también cuenta con el bungaló, una antigua casita apartada del cuerpo principal del hotel que garantiza, si cabe, una mayor independencia y tranquilidad.

Servicios

Relájese, descubra los rincones secretos del hotel: el porche, el gran living, un espacio donde antaño se almacenaba la uva durante la vendimia, la chimenea. La piscina aparece, como un milagro, entre las palmeras y los parterres de lavanda.